
En unas horas nuestros dirigentes podrían dejar pasar un temible plan ideado por Merkel y Sarkozy que impondría un límite permanente a la posibilidad de utilizar el gasto público como herramienta económica esencial. Todo para contentar a los grandes bancos. Pero vivimos en una democracia y deberíamos tener el derecho a votar cualquier reforma sustancial que afecte el modo en que operamos en la Unión Europea. Únete ahora al llamamiento para preservar nuestros derechos democráticos y detener este dañino plan de una vez por todas:
Fuente: Avaaz
A Favor de la justicia, Contra la Injusticia
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